miércoles, 5 de septiembre de 2007

¿Un callejón sin salida o una huída hacia delante?

Varios comentarios a mi entrada anterior inciden y desarrollan aspectos relacionados con el último párrafo, aquel en el que hago una llamada hacia una actitud más responsable de respeto hacia y conservación del medio ambiente donde cada cual vive. El meollo parecería, en principio, cuestión de educación, de devolver al urbanita cierta sensibilidad perdida hacia la comprensión de la Naturaleza. Pero intuyo que el problema tiene raíces mucho más profundas.

Ya he escrito en alguna ocasión que el éxito mayor de la especie humana, y lo que permite abrigar mayores esperanzas de que el ciclo evolutivo continúe, es que, poco a poco, en el proceso de hominización, se fue transformando en un animal progresivamente desadaptado en relación con el nicho ecológico en el que vive. Así, pasó de ser un cazador-recolector (como el resto de los seres vivientes) a ser un productor generador de excedentes, actuando sobre el medio en su propio provecho. Inventó y ha desarrollado tecnologías para hacer mayor ese aprovechamiento, hostigado por estadígrafos como la renta per cápita, el producto interior bruto y un largo etcétera de variables que hay que incrementar constantemente porque así es como se concibe el progreso.

Las sociedades hubieran podido escoger otros objetivos para definir el progreso, pero el hecho cierto es que son los que son. Como lo es también que para lograr esos objetivos el medio natural está siendo sometido a una intensa explotación en determinadas regiones que lo está alterando. Los países son tanto más desarrollados cuanta mayor capacidad tienen de explotar y transformar el medio (el suyo o el del vecino). Y todo eso significa suelos extenuados por una agricultura intensiva que cada vez recurre más a fertilizantes sintéticos para mantener o aumentar la productividad, factorías que vomitan toneladas de productos tóxicos a la atmósfera o a las aguas, agrupaciones humanas que generan toneladas de basura difícil de digerir...

Los más radicales dirán: "¡Que se pare todo eso! Volvamos a una forma de vida más natural" (yo reconozco que no sería capaz de definir en qué consistiría una vida más natural). Los más pasotas dirán: "Que siga la cosa, y los que vengan detrás que pechen con las consecuencias". Otros, no pocos, diremos: "Demos soluciones aplicando mejores tecnologías para disminuir el impacto ambiental y tratemos de alcanzar el crecimiento cero en los países desarrollados, mientras apoyamos el desarrollo con nuevas tecnologías en los subdesarrollados para, alcanzada cierta cota, equilibrarnos todos en el crecimiento cero". Esto último es lo que se acabará haciendo (de hecho ya se está haciendo en una muy pequeña parte) porque, desde que el mundo es mundo, nadie ha matado nunca su gallina de los huevos de oro. Pero de lo que no podemos zafarnos es de que todo progreso material agrede necesariamente al medio.

¿Por qué no se ponen soluciones, que las hay, a problemas tan acuciantes en algunas regiones como la polución? Sencillamente porque son soluciones que cuestan dinero, encarecen los productos, disminuyen la competitividad y obligan a subir los impuestos. Todo medidas políticamente nefastas en el momento actual. Es un juego de equilibrio entre política y mercado. Se ponen parches cuando la situación es insostenible.

La industria electrónica, y en particular el sector informático, es una de las causantes de mayor grado de polución ambiental del planeta. Y no sólo en el proceso de fabricación de casi todos los componentes sino, más aún, en la dificultad de su reciclado una vez obsoletos los aparatos. La basura informática es la más contaminante, pues envenena con elementos metálicos pesados que no hay manera de reabsorber o neutralizar por procesos naturales. El reciclado de pilas y baterías es un problema tan descomunal que se está optando, como se hace con los residuos radiactivos, por ocultarlas en depósitos enterrados en zonas deshabitadas. Pero, ¿quién de mis lectores, usuarios de ipods y otros cacharros electrónicos portátiles, que sin duda tira las pilas usadas en el contenedor puesto al efecto por la municipalidad, sería capaz de renunciar a su uso?

Uno de los quid de la cuestión es precisamente ése: ¿a qué estaríamos dispuestos a renunciar para disponer de un ambiente más saludable? ¿Cuántos estarían dispuestos a regresar voluntariamente a la caverna? Porque, no lo olvidemos, el que yo esté confortablemente sentado ante mi ordenador ha creado y creará polución en Taiwan, Singapur, Corea o qué sé yo dónde...

Con demasiada frecuencia nos comportamos como si los problemas los causaran otros y nosotros sólo los padeciéramos, sin querer darnos cuenta de que, como consumidores de progreso, somos eslabones de una cadena que a todos nos arrastra.

27 comentarios:

Memo dijo...

Yo estaría dispuesto (a renunciar a mi cacharro musical, de videojuego, etc.).

Siempre he pensado que, si en algún momento se necesitase "acabar" con toda esa tecnología innecesaria para el progreso (tecnología de ocio, que si bien no afecta, tampoco repercute algo de provecho) definitivamente apoyaba la idea.

Sin embargo, el problema, creo yo, no es ni las sustancias difíciles de degradar al ambiente ni nada de eso: es la explosión demográfica colosal del siglo pasado.

Antes que mirar a las grandes corporaciones o a los gobiernos del primer mundo, hay que empezar por nuestra casa: no solo el "hay que reciclar" y esas cosas, sino mas bien educarnos tanto en lo que respecta a la población del planeta como a la situación actual del planeta.

Es muy difícil volver atrás, porque dejar de producir todas esas cosas implicaría eliminar fuentes de trabajo y bueno: al final de cuentas todo es una estructura altamente inestable donde quitas un pedazo y todo se viene abajo. Pero, vamos, no sé...

En fin, que solo espero que alguna buena mente haya nacido ya con alguna buena idea. Y eso de las pilas enterradas que miedo: prefiero una casa construida sobre un cementerio indio a una sobre un depósito de basura radioactiva xD

Enrique Celestino Martinez dijo...

Ahhh, el progreso !!!, cuantas atrocidades no se han cometido en su nombre.

Júlia dijo...

Excelentes reflexiones, que comparto. Estoy harta de oir cantos de sirena ecològica y después soportar el aire acondiciado a tope -por poner un ejemplo- de la cantaora. Por cierto, si estamos tan convencidos de la facilidad de la renuncia no hace falta esperar a que lo 'manden' desde arriba, ya podemos empezar en casa. Es más fácil predicar que dar trigo, que diuen.

Marcos dijo...

Hola Yayo

Pienso que el asunto involucra más que sólo dinero, impuestos y voluntad política de ser impopular cuando la continuidad del politico depende de su capacidad de acumular votos en elecciones. El considerar el medio ambinte en la economía, en la ciencia económica, lleva necesariamente a repensar el término de riqueza, lo cual naturalmente deriva en una redistribución del control de los recursos, o sea, del poder.

Simepre se ha visto el medio como algo dado e inagotable, ahora se toma conciencia que no es así. Eso es lo que se ha de cambiar con educación, pero el desafío es como hacer que el cambio favorezca a todos. Los esfuerzos actuales a mi parecer apuntan - desde los centros de poder - a incluir el medioambiente en el actual sistema económico, de manera de mantener intacta la noción de riqueza, la idea de acceso a los bienes sólo a través del trabajo (y su mercado) y todo aquello que hace que las coas estén como estén, puesto que como dices, nadie querrá matar su gallina de huevos de oro.

Respecto de volver a una vida más natural y renuniar a las cosas que facilitan la vida, permiten incertarse en el mercado laboral, etc..., uuf, es una pregunta sumamente complicada. Pero claramente hay que pensar primero que se puede hacer desde la propia posición para mejorar el asunto

Yo apuntaría a un "desarrollo más limpio", y como dices: educación. Puesto que hay que entender que el hecho de que el mundo es de todos no significa que no sea de nadie.

Saludos, que estés muy bien

Luis David dijo...

Tal vez no sea cosa de renunciar a lo que hemos logrado, sino encontrar caminos de conservación ecológica a través de le investigación y la educación.

un abrazo

Xiruquero-kumbaià dijo...

Comparto fundamentalmente el sentido del artículo.
Si se me permite tranformaria un poco el quid: “En qué cantidad y de qué, estaríamos dispuestos a renunciar para disponer de un ambiente màs saludable?”
No veo porqué hubiera que regresar necesariamente a la caverna. En este sentido, la opción del crecimiento cero a asumir por los países màs desarrollados, que incluye en su reflexión, és una opción cada vez màs estudiada y aceptada. Por cierto, ya planteada en los años setenta y que por estos lares conocimos en un trabajo de Ramón Tamames, economista entonces miembro del P.C.E., publicado, si la memoria no me falla, por Alianza Editorial.

Salutacions.

Té la mà Maria - Reus dijo...

y quien iria andando o en bicicleta a los lugares de trabajo o de vacaciones ?

que pasa cuando no hay luz, como paso en Barcelona hace poco.

mala lana tiene el telar

salutacions des de Reus dels teus amics

RBD dijo...

Excelente cierre para una buena reflexión. Los problemas del mundo como parte de nuestra responsabilidad son mucho más difícil de asimilar que culpar a los políticos (que comparten la responsabilidad). Te envío un abrazo afectuoso Yayo, sigue haciéndome pensar,

Rafael Barceló Durazo

mi despertar dijo...

Es tan cierto lo que escribiste...que me dejaste pensando

Eduardo dijo...

Igual yo, terminé pensando.

Yo no renunciaría por alguno que otro "lujo" humano contaminante, como la computadora, a lo que haces mención.

Existen detalles a los que si me he unido. Detalles que parecen tontos, como el de desconectar aparatos, apagar los inutilizados, y demás (en esa onda del problema energético)...

Ahora bien, me da gracia que la política y los gobiernos no hacen nada efectivo por intereses cualquiera.

¡No se supone que la política, los gobiernos, los gobernantes, el estado estan allí para guiar al pueblo y resolver sus problemas!

Son cosas que no entiendo. Cosas de gente y del mundo actual, ¡je!...

Aquí sigo, frente a la PC.
Saludos!

cxyboi dijo...

JAJAJ SI ES CIERTO QUE GRACIOSO ES VER A LOS DEMAS Y A NOSOTROS MISMOS ( BUENO A MI ME HACE GRACIA) QUEJARNOS Y LAVARNOS LAS MANOS SIENDO QUE NO APORTAMOS O NO ESTARIAMOS DISPUESTOS A HACER ALGO EN PRO... POR EJEMPLO AQUI EN MI CIUDAD PEDIMOS ROGAMOS PARA QUE LLUEVA Y CUANDO LLUEVE NOS QUEJAMOS KE SI LAS CALLES SE LLENAN DE AGUA Y QUE LAS CASAS NO ESTAN PREPARADAS Y NO SE CUANTA COSA MAS SIENDO QUE ES UNA BENDICION Y MUY HERMOSO CAUSE LO KE CAUSE ...EN FIN SALUDOS YAYO!

Iván dijo...

De rápido pasando a saludar amigo. Me haré un tiempo para leerte con paciencia.

Un abrazo sincero

Manu dijo...

Eso está más que demostrado. No hay posibilidad alguna de disminuir el grado de devastación ambiental que no pase por el cambio en los patrones de consumo. Un abrazo fraterno, Yayo

VIRGEN dijo...

Este es el mundo y el tiempo que nos ha tocado vivir...

Yo trato de disfrutarlo.

Yo te dejo un abrazo con cariño a ti.

:::X@Vy_Thê_M@N::: dijo...

como dice mi abuela... vemos la paja en el ojo ajeno, hay que aprender a responsabilizarnos de nuestros actos, y a saber que en gran, que digo en gran... en entera medida, el futuro de todo... esta en nosotros

saludos señor, buena semana

ostra dijo...

Una de las cosas que más me cabrea es ver a los ecologistas conduciendo todo terrenos campo a través para irse a manifestar contra la tala de un árbol.

Hoy le traigo otro vídeo, parecido al de las mujeres en el arte, pero esta vez con mujeres de cine:

Women in Film.
Que lo disfrute. Un abrazo.

Ben dijo...

Todos los seres vivos tenemos cierto impacto en el medio ambiente, desde hormigas hasta seres humanos.

Depués de que nuestra especie se haya extinguido la vida continuará, quizá no como la conocemos ahora, pero si hay una lección que la naturaleza nos enseña es que con o sin nosotros el mundo seguirá girando.

Yo no me preocupo tanto por el impacto que tengamos en el planeta, sino por nuestro propio futuro, una especie que no es capaz de cuidar su propio ambiente está condenada a la desaparición.

Estos posts son excelentes.

Saludos Yayo

EL HIPPIE VIEJO dijo...

HOLA YAYO

A VER
TODOS LLEVAMOS CULPA EN ESTE TEMA.

PERO NO ES LO MISMO QUE POR ESTAR SENTADO FRENTE AL ORDENADOR PRODUZCA POLUCIÒN EN TAIWAN, QUE LOS QUE TIENEN QUE TOMAR LAS GRANDES DESICIONES SE HAGAN "LOS OSOS" AL RESPECTO.

BIEN LO DECIS VOS, CUESTA DINERO, Y POR ALLÌ PASA LA CUESTIÒN, NO INTERESA EL FUTURO.
NO SÈ, SIGO CONFUNDIDO CON ESTE TEMA.

EN LO PERSONAL ME MUEVO DE UNA FORMA, SE PUEDE LLAMAR ECÒLOGICA, TRATANDO DE HACER EL MENOR DAÑO POSIBLE..NO SÈ, DESCREO DE LA CLASE DIRIGENTE...ES TODO FAST-FAST..ES TODO MONEY, A VECES PIENSO, DENTRO DE MI CONFUSIÒN, QUE ES LO ÙNICO QUE IMPORTA..

VIVI OTRO MUNDO YAYO,
Y ERA MUY LINDO!
(ESTO ES NOSTALGIA, NO ME HAGA CASO).


UN ABRAZO

ADAL

Común dijo...

Hola!!!!!!!

Si algunos destruyen, muchos podemos construir, si algunos cortan árboles, muchos podemos plantar...........

Un besote y abrazo de oso.

Atus dijo...

Aaaahh... terriblemente punzante. Siempre declarar el "tú" lo es, en realidad no sé a qué tanto renunciaría (que tampoco es mucho, de hecho, contado con las manos).
Lo que a mí me llama la atención (espero correcciones si emito alguna falacia, pues no me manejo en realidad en lo que diré), es que si bien antes las culturas al asentarse en un lugar, explotaban los recursos naturales para asegurarse una continuidad en su especie, su legado y su "patria", de modo que si hacían un daño a los ambientes, éste era de cierta medida inconsciente. Ahora bien, la cultura moderna, sabe que cava su destrucción con un comportamiento como el que llevamos. ¿Será que ahora hablamos de una sociedad suicida?
Quizás es media estúpida la pregunta que me surge, pero al fin y al cabo me surge dentro de mi pequeña mentecilla que tiene sueño pues debe ir a descansar y seguir cumpliendo sus amadas labores académicas.
Saludos Yayo

LA CARICATURA EXISTENCIALISTA dijo...

me pregunto, como se aplicaria lo de volver a la caverna para Tito?

Una reflexión muy pertinente la de este post, para tiempos inciertos

Saludos!

Andy dijo...

Has tocado un punto delicado Señor Yayo... y pues obliga a la gente a usar sus dos neuronas a capacidad mayor a la que están acostumbradas... por un lado todos podemos decir que no nos gusta contaminar y que si se presenta la oportunidad haremos algo para ayudar... pero hasta que punto??

La electrónica es verdad, y me pesa porque soy electrónico, que genera contaminantes, pero la electrónica tiene soluciones posibles a la contaminación al poder ayudar a reemplazar combustibles fósiles por energías solares y eólicas, la electrónica cada vez reuqiere de menos energía para funcionar, a diferencia de antes... pero esto es un simple cambio que no deja de contaminar.

El punto sobre el dinero... la humanidad evolucionará cuando deje nuevamente de ser dependiente del dinero para regir su vida, cuando la tecnología no sea una herramineta para conseguir dinero sino para corregir las fallas que nosotros mismos hemos generado a nuestro planeta y cuando seamos capaces de regenerar nuestras energías y materiales sin afectar nuestro confort, supervivencia o la de los demás seres vivos...

Sólo por tener la computadora prendida estoy contaminando, al menos espero que este valiendo la pena la tecleada...

Andy

JayCam dijo...

La manera como estamos afectando a nuestro medio ambiente es desatroza, no mostramos respeto alguno por la naturaleza y ya estamos empezando a pagar las consecuencias. Si seguimos con esta mentalidad la exportaremos a otros confines de nuestra galaxia. El asunto va para largo...
Es grato saludarle Don Yayo.
Afectos,

Jay

Aristóteles dijo...

Uff, y mira que en ese aspecto, España esta mejor que México. Ustedes, por ejemplo, ordenan a través de botes la basura pública. En fin, es un problema multifactorial, aunque lo principal es: Educación.

Pasando a otros detalles, Salvador:

G R A C I A S

MUCHAS GRACIAS

Un abrazo fuerte desde México.

Aristóteles dijo...

Tu sabe que ya he regresado de vacaciones. Espero subir un post en la semana. Nos leemos. Ten paciencia para tu post. Aunque creo que no es necesario decirtelo, ya que, mereces más que un post, mi buen hermano.

Horus dijo...

Eslabones somos... por donde truena la cadena?

Yayo Salva dijo...

Memo: El problema es muy complejo, ciertamente, y tiene múltiples facetas que se interconectan, como bien has dicho.
Saludos.

Enrique Celestino: Confiemos en que, con el tiempo, la idea de progreso y la de conservación del medio puedan andar cogidas (tomadas) de la mano.
Saludos.

Júlia: Estoy seguro de que tú eres de las personas que utilizas con sensatez las ventajas tecnológicas.

Marcos: Gracias por tu comentario, que abre nuevas perspectivas al enfoque de los problemas.
Saludos.

Luis David: Esa es mi forma de entender el tema. No se trata de renunciar sino de desarrollarse de otro modo más limpio.
Saludos.

Xiruquero: Yo tampoco creo que regresar a la caverna fuera la solución. Los postulados del Club de Roma, en cambio, ofrecen una posibilidad razonable. Aunque chocan fronsalmente con el desarrollismo capitalista. Tuve la oportunidad de seguir su gestación muy de cerca a través de excelentes artículos en aquella revista "Cuadernos para el Diálogo".
Saludos.

Té-la-mà-maria-reus: Sí, amigos, mala lana... Pero ya es bueno ser conscientes de ello, ¿no creéis?
Saludos.

Rafa: Si todos fuéramos com tú, otro gallo cantaría.
Un abrazo.

Mi despertar: Es el mejor elogio que puede hacerse de mi artículo.

Eduardo: La suma de esas pequeñas cosas ya hace su efecto saludable. En cuanto a la política y los políticos..., caca de la vaca.
Saludos.

cxyboi: Tomar conciencia del problema es el primer paso. Luego ya se verá lo que cada cual puede hacer. Pero, ya ves, nunca llueve a gusto de todos...
Saludos.

Manu: Es la pescadilla que se muerde la cola.
Un fuerte abrazo, manu.

Virgen: De toda situación se pueden extraer cosas buenas. El desarrollismo tiene también sus ventajas.
Un abrazo.

Xavy: El futuro está, sobre todo, en vuestras jóvenes manos. Los viejos ya hemos hecho bastantes desaguisados.
Saludos.

Ostra: A mí, de los ecologistas, me cabrea casi todo. Pero sigo confiando en el futuro de nuestra especie. Gracias por el enlace; recomiendo a todos que le echen un vistazo.
Un abrazo.

Ben: Aunque no soy fatalista, coincido contigo en la levedad del ser humano. La Paleontología demuestra que a lo largo de la historia de la Tierra miles de especies han vivido su tiempo y desaparecido. El Homo sapiens tal como lo conocemos hoy no tiene por que ser distinto. Pero lo interesante es el fenómeno evolutivo.
Saludos.

Hippie: Lo bueno de llegar a cierta edad y haber tenido ciertas experiencias es que podemos "disfrutar" de la nostalgia. Nuestros puntos de vista confluyen en muchos aspectos de este tema. Pero me viene a la memoria la fábula de los ratones y el gato: ¿quién se atreve a ponerle el cascabel al gato?
Un abrazo.

Común: No descubro nada al decir que tienes muchos sentido común.
Un abrazo.

Atus: Tus reflexiones son muy interesantes. No creo que nuestra sociedad sea una sociedad suicida sino desinformada. Pero tiene su lógica que así sea: en las sociedades primitivas el impacto sobre el medio natural era menor en términos cuantitativos pero proporcional a su grado de explotación. Las cosas no han cambiado mucho en ese sentido. Lo que sucede es que sólo ahora comenzamos a percibir como negativo ese impacto y lo percibimos con retardo (el tiempo transcurrido entre causa y efecto es, afortunadamente, todavía largo) y eso dificulta que las personas tomen conciencia del problema. Pero algo se va consiguiendo en esa tarea de concienciación. La pregunta que te haces es la mejor prueba.
Tómate tus descansos para poder darle duro a la tarea escolar.
Un abrazo.

La caricatura existencialista: Todas las preguntas suelen tener respuesta. Y, en tiempos inciertos, conviene hacerse muchas preguntas.
Saludos.

Andy: Muy pertinentes tus reflexiones. Ha valido la pena contaminar un poco para poderlas leer.
Saludos.

Jaycam: Esperemos que entre todos seamos capaces de encontrar soluciones de equilibrio.
Saludos.

Aristóteles: En todas las casas cuecen habas... Espero que la "re-entré" no haya sido traumática.
Y, ya sabes, aquellos días fueron magníficos.
Yo acabo de regresar también de unas cortas vacaciones en Rusia.
Un abrazo fuerte.

Horus: Confiermos en que no se va a romper la cadena, pero no tiremos demasiado fuerte por si acaso.
Saludos.