viernes, 15 de agosto de 2008

El modelo

Atender a diario el correo electrónico es una servidumbre que a veces se hace muy pesada. No lo digo por los corresponsales habituales, que siempre son bienvenidos y todos ellos esperados. Tampoco por el spam (¡qué coñazo!) que, al fin y al cabo, se tacha en bloque en un periquete (últimamente me asaetan los vendedores de Cialis y Viagra; me pregunto cómo se habrán enterado de que ya estoy algo andropáusico). Lo digo sobre todo por mis alumnos, que prefieren hacerme las preguntas que tomarse la molestia de buscar la respuesta en los libros, que es lo que hay que hacer. Antes, cuando no había correo, tenían que venir y encararse conmigo, lo cual era un freno como no os podéis imaginar.

Una de mis corresponsales habituales es mi amiga Ángela, especialista en encontrar por la red cosas raras o curiosas. Hace unos días me envió la imagen que viene a continuación:




En el pie, tan sólo “Miguel Ágel EEUU”.

La cosa tiene enjundia, la mires por donde la mires. Es evidente que la imagen parodia al David de Miguel Ángel, y una primera lectura sería que si el exquisito escultor tuviera hoy que esculpir un David adolescente, el modelo más frecuente que encontraría en EEUU sería como el de la foto. Pero detrás de ello hay una realidad con visos de futura tragedia: el exceso de peso, la obesidad en la población juvenil, la colesteronemia, las enfermedades cardiovasculares…

Para nuestras madres (las de los sesentones españoles actuales), que el niño estuviera algo gordito era un feliz desiderátum que indicaba salud y bienestar en la casa. Eran tiempos de hambres y necesidades aquellas décadas de los años 50 y 60 del siglo pasado, por lo que había pocos niños gorditos. Ahora, gracias al fast food, a las chucherías y golosinas y a otras ofertas alimentarias dudosas, se ganan kilos con facilidad. Lo peor es que, lejos de corregir el problema, está surgiendo una nueva estética e incluso una moda específica para entrados en kilos.

Un amigo cirujano me comentaba en cierta ocasión que casi se les había muerto un gordo con apendicitis en el hospital porque pesaba 327 kg (ellos lo llaman obesidad mórbida) y no había ninguna mesa de quirófano capaz de soportar ese peso. Tuvieron que improvisar una mesa con un tablero y borriquetas de acero. ¡Y yo preocupado porque estoy rozando los 85 kilos!

11 comentarios:

Cuquita la Pistolera dijo...

Jajaja, la foto es fantástica. Y la idea de que el pobre Miguel Ángel hubiera tenido que esculpir a semejante especímen en la actualidad es graciosísima. Aunque, el problema de la obesidad, es una verdadera tragedia. Leí que en México tenemos el mayor índice de obesidad en América Latina. Y es que aquí todo el mundo anda con la Cocacola en la mano...
Saludos

Xiruquero-kumbaià dijo...

Tiene su gracia la transformación de Miguel Àngel. Al menos el autor o autora se lo ha "currado" como dicen ahora.
Para la ley del mínimo esfuerzo, ésa que se aplica para preguntar en primera instancia en vez de buscar la respuesta en los libros como dices,apunto un remedio: que se eleve a categoria olímpica la rapidez en encontrar una entrada del diccionario (libro, claro está).

Oso dijo...

Fui gordo de niño por herencia, nada de comida rápida. Yo siempre he sido de buen comer: ahora que he vuelto de Galicia me he dado al churrasco de buey, a la ternera gallega y a las riquísimas empanadas gallegas. Eso sí mi analítica es siempre perfecta e intento mantenerme en forma, aunque sean formas redondeadas.

Coincidencias de la vida, ayer encontré la noticia de un hombre que el día 10 salía de su casa por tercera vez en tres años.

Aunque considero que la gordura no siempre es síntoma de enfermedad, estoy de acuerdo con que la conciencia social no lo ve como un problema.

Si te sirve de consuelo yo supero los 85 kilos.

Un abrazo.

amigoplantas dijo...

Nosotros somos la fuente de nuestros problemas, superadas las hambrunas inventamos anorexias, bulimias, obesidades, hipercolesteremias, "u" lo que sea menester oiga

Té la mà Maria - Reus dijo...

pasava s saludartre que hacia tiempo que no entraba en tu blog, veo que sigues igual de mordaz

un fuerte abrazo de tu amigo de Reus

William Saints dijo...

Jojojojojojo. ¿Has visto Wall-E, la película animada del pequeño robot que Pixar puso en cartelera estas vacaciones? algo de este tema toca la película "infantil".

Marcos dijo...

Felizmente he podido retomar el blog, así que puedo comentar y dejar mis saludos...

la foto está genial!

el problema de la obesidad infantil también está prsente en Chile. Y también ocurre que las abuelas ven al niñito gordito con mejillas rosadits como niño sano. Uno de los problemas pienso yo, al menos en Chile, que los alimentos que hacen mal son - por su buen sabor - premios: se porta bien y tiene un chocolate; celebración de cumpleaños en locales de comida rápida, etc.

Y si a eso le sumamos el sedentarismo (sea por la gran emergencia de videojuegos, la disminución de espacios públicos considerables como algo de todos o propio, etc) el resultado es un importante ensanchamiento del tronco...

Que esté muy bien

*V* dijo...

Si, es un momento de extemos bastante extraño, al que no se le ven los huesos no es capaz de verse los pies.... el equilibrio ya no es lo que era, sin duda...

Y los alumnos... paciencia Yayo, es que a veces los libros no inspiran nada de confianza y siempre es mejor tener la versión del profesor ;D

Saludos

Mariluz Barrera González dijo...

Cierto lo que dice cuquita... y es trágico pensar que el extremo tambien es un problema... yo he encontrado pacientitas de 4 y 5 años canalizadas por la pediatra de mi hija... por que no quieren comer para no engordar... GRACIAS BARBIE...

Un beso.

Zorro dijo...

No hay nada de que preocuparse Yayo, a mi también me llegan mails hablando de Viagra y eso que me llevas años de experiencia je.

La comida rápida esta señalada por todos y el mundo le hecha la culpa a EUA, yo no lo creo así, cada quien es responsable de su dieta y sus hábitos.

:::X@Vy::: dijo...

chales... estoy que vuelo para modelo de escultura moderna =(...

saludos Mr yayo!