miércoles, 13 de septiembre de 2006

En Bochum (Alemania)



El vuelo desde Madrid transcurrió con puntualidad teutónica, así que a la hora prevista, en la salida de aduanas de Düsseldorf, me estaban esperando Martina y Andreas. Abrazos y besos de viejas amistades largamente deseados. Media hora de automóvil y, al final, Bochum.

Bochum es una ciudad relativamente pequeña (unos 70.000 habitantes), moderna, de edificios de poca altura con grandes ventanales para aprovechar la insolación, con una arquitectura funcional con fuerte impronta de Alvar Aalto y la Bauhaus, sin desdeñar diseños más actuales. Es una ciudad nueva: fue completamente arrasada por las bombas aliadas durante la Segunda Gran Guerra y reconstruida a partir de los años 50 del siglo pasado. En pleno centro de la cuenca industrial del Rhur, fue objetivo militar imperativo por su total vinculación a la minería del carbón y a las acererías Krupp. De hecho, el símbolo de la ciudad es la enorme torre de un malacate (sistema de ascensores) de una mina, instalada en el Deutsches Bergbau-Museum (DBM, Museo Nacional de la Minería).

Según las viejas crónicas, Bochum fue fundada por Carlomagno como un modesto poblado minero. Y a esa actividad se ha dedicado hasta prácticamente nuestros días, aunque el eje capitalino que ostentó en el siglo XIX se haya desviado hacia Essen tras la crisis del carbón de los últimos años. Incendios y guerras dejaron la ciudad sin edificios históricos: apenas un par de casas o tres del siglo XVIII y nada más. Los edificios religiosos, de estilos neorrománico y neogótico a los que tan adictos son los alemanes, se han levantado recientemente. Y hablando de crisis, me comenta Andreas que la ciudad vive ahora una profunda depresión económica por el endeudamiento derivado de la unificación de las dos Alemanias, al que se suma el paro en las minas.



Pero, con todo, es una ciudad viva, de gente callejera que puebla de manera abigarrada las terrazas de las cafeterías y, sobre todo, los biergarten (cervecerías al aire libre) donde uno puede degustar cualquiera de los cientos de marcas de excelente cerveza alemana mientras en la tertulia vamos desgranando los recuerdos de tantos años de amistad vividos.


Con Martina he paseado por la Bochum profunda: una zona de moda para alterne denominada Bermuda 3 Eck, algo así como “Triángulo de las Bermudas”. Es una zona de terrazas y garitos que subsume y engulle a todos los alcoholófilos y sexodependientes de muchos kilómetros a la redonda, sumándose a la ya vieja y no demasiado atractiva “Red Zone”. El reclamo publicitario es: “Como Ámsterdam pero en Alemania”. No me ha gustado el ambiente. Y la comparación con Ámsterdam resulta muy pobre, no sólo por la diferencia de paisajes ciudadanos.

Yo sabía de la afición germana a las borracheras de fin de semana. Pero antes solían ser en plan privado, domésticas y entre personas de una cierta edad. Ahora, como en todas partes, la juventud se ha incorporado a la comitiva. Es como el “botellón” español pero con ciertos particularismos. Según me decían mis sobrinos cuando estaban en la edad, el “botellón” en España es un ritual comunitario en el que los jóvenes aportan cada cual una cantidad de dinero y con el capital reunido compran bebidas alcohólicas para trasegarlas en la calle. Aquí los miembros de la pandilla llevan cada cual sus suministros particulares para consumo propio. Ocupan parques y jardines y allí dan rienda suelta a sus ruidosas juergas. Pero sólo los viernes por la noche. Los sábados y los domingos por la noche, Bochum es una ciudad casi muerta, excepción hecha del mencionado “triángulo”.

Me ha causado cierta pena ver muchachos quinceañeros (apenas hay chicas en las pandillas) entregándose a la bebida como única salida a un fin de semana de asueto, anticipando a destiempo una actitud de adultos que tampoco en éstos me parece demasiado justificable. Supongo que es el signo de unos tiempos marcados por rumbos imprecisos, vacilantes y modelos copiados de ficciones peliculeras y de “famosillos” de revista del corazón.

Martina es una excelente cocinera. Aun con eso, hemos salido a cenar casi todas las noches. La horrible dieta de la Alemania nórdica (así la recordaré siempre), está actualmente notablemente mejorada por los numerosos restaurantes de cocina mediterránea. Recuerdo mientras escribo, con especial regustillo, un restaurante griego regentado por un nativo de Lavrion, parlanchín, enamorado de los atardeceres en Cabo Sounion (¿y quién no, que haya estado allí cuando el sol toca la línea del mar en el horizonte?). El nombre del establecimiento es Sorbas. Allí degustamos unas dolmas suavísimas al paladar aderezadas con yoghourt griego ligeramente ácido, un excelente pulpo a la brasa y unas gambas a la plancha, todo ello regado con áspero vino retsina rebajado con agua, como decían los escritores clásicos que debían hacerse las libaciones. O un pulquérrimo libanés, Ararat de nombre, con sus finos purés de garbanzos y berenjenas bien especiados, su cordero al vapor con guarnición de arroz, pasas y almendras laminadas, y un postre de helado con agua de azahar...

Gracias, Martina, por compartir conmigo una semana de tu tiempo y por haberme hecho rejuvenecer unos cuantos años al contacto con tu fogosa juventud.

28 comentarios:

Virgen dijo...

Querido, Pensado y Extrañado Yayo:

Es un gusto tenerte de -regreso- y saber de ti, de tu viaje y de Martina (por supuesto) a traves de tus letras e imagenes.

Una vez mas, gracias por guiarme con tus relatos.

Dejo aqui, para ti, un abrazo de Bienvenida y un beso con sabor a recuerdo.

Aristóteles dijo...

¡Wow! Amo viajar.

Gracias por compartir con nosotros tu viaje. En realidad es muy placentero. Espero que este viaje te haya cargado de fuerzas para seguir adelante... de eso estoy seguro, las fotos dicen más que mil palabras. Recuerda que ya regreso yo con las pilas bien cargadas.

Recibe un fuerte abrazo.

Montanito dijo...

Gracias por compartir tu viaje, una pregunta Yaypo, sabes si en alemania o en españa venden carretes de Cine super 8 es que en mexico no enxuentro, es para grabar cine, espero sii, gracias

bye

LuisCreek dijo...

ke padre!!!!!!!!!

Marga F. Rosende dijo...

Que bien que nos vayas contando tus andanzas. No estaba segura de si postearías durante tu superescapada.
Un beso

Persio dijo...

Yayo!!! ya te estabamos extrañando!!
Pero ahora esta sed de aventura empieza a curarse, como si estuviera leyendo las aventuras de Alonso Quijano o Corto Maltés recibo tus hoooonoooorables noticias!!!
Aquí estamos como siempre, buen viaje, caminante no hay camino...
Abrazso con todo el cariño posible!!!

eggy dijo...

´Qué bueno tenber noticias suyas!
Qué bien contadas, qué placer la reseña histórica de la ciudad, su actualidad, sus atractivos, sus vicios...
Gracias por compartir este viaje, un abrazo enorme, Yayo!

florecilla de alcanfor dijo...

Qué bien te lo estás pasando. Y encima te acuerdas del blog :)

Zumo de Vidrio dijo...

Que agradable sorpresa,, tener noticias tuyas "profe",,, se ve que está disfrutándo mucho sus vacaciones,,, bién merecidas (Cabe mencionar)..!!

Ya me imagino yo tener la oportunidad de compartir una buena cerveza en uno de esos Biergarten.. y ojalá con excelente compañía como la suya..!!

Le extrañamos mucho,, no deje de postear.!

Te sigo,,
Z de V.

Horus dijo...

Todo un gusto tenerte de vuelta Yayo -siempre se antoja viajar y conocer pero con tus palabras es casi casi como estar ahi. Compartamos "un bitellón" un día de estos!

RBD dijo...

Bien Yayo!!!

[escribire sin acentos porque estoy en una de esas computadoras anglocentricas que no los conocen, aunque se me encojan los intestinos]

Viajar sin duda es un requisito imprescindible de la postmodernidad. La intensidad con la que se disfruten ya dependera de cada quien. Me alegra saber que estas en un excelente lado del espectro viajero. Un abrazo fuerte,

Rafael Barcelo Durazo

Medea Tangerine dijo...

Se te extrañaba, querido...
Hace ya un año que anduve por la Renania del Norte-Westfalia. Me creerás tonto pero extraño sobremanera en México los restaurantes de comida rápida alemana "Nordsee"... Ay, deliro.

Swirlies dijo...

wooow!!! que bien por usted señor!

todo este asunto de la comida me dió mucha hambre, que rico!

sigue posteando mas cosas, está muy bueno *-*

Marcos dijo...

El viaje que ha hecho suena genial, la descripción de los detalles combinada con las reseñas históricas dan enormes ganas de ir allá y conocer. Viajar es lo mejor del mundo. Y la forma en que relatas tu estadía allá en Bochum es muy interesante y se lee con gusto.

Saludos, que esté muy bien

Patricia 333 dijo...

Que gusto saber que te divertiste y que te encuentras bien

Gracias por compartir con nosotros tus Vacaciones

Besos

Own a Life dijo...

Como te malpasas, sufres mucho, te sacrificas demaciado... jejejee ajá... jejjej que padre que puedes pasearte y disfrutar de la vida y conocer lugares y visitar sitios y todo al lado de amigos y conocer gente nueva porque se que conociste mucha gente...

Pues espero algùn día poder viajar como tu y conocer la mayor cantidad de lugares que pueda jeejje pero pues eso será después de ahorrar mucho ejejjeeje

Que estés bien y pues que te la sigas pasando bien :D

Atte:
Andy

Raúl*Grijalva dijo...

Que padre!...A ver cuando invitas...
ah.. olvidé que soy menor de edad y no me dejan .. :( nimodo...=P Jajaa

Mr. Leon dijo...

Querido Yago... sabía que ibamos a viajar contigo a Alemania, mientras leía tu relato me senti pasear por esas calles y comer esos deliciosos platos cocinados por Martina... Bochum(bujum o algo asi, según una amiga alemana que tengo en coruña)... gracias por compartir tus experiancias y espero seguir leyendo más...

Un abrazo fuerte.

EL HIPPIE VIEJO dijo...

HOLA YAYO

QUE BUENO COMPARTIR ESTE VIAJE .
ES INTERESANTE CONOCER EL MODO DE VIDA Y OTRAS CUESTIONES DE PERSONAS DE OTRO LUGAR .
MUCHAS GRACIAS POR PONERME EN TU BLOG .
QUE SIGAS DISFRUTANDO .

UN CORDIAL SALUDO

ADAL

Eduardo dijo...

Primero, estas de vacaciones! dejemos a un lado ese ambiente negativo y que no te da gusto!... omitamoslo un rato, y disfruta de esa ciudad moderna pero con una interesante y al parecer triste historia, que es muy llamtivo, lo admito.

Ahora, eso del alcohol entre jóvenes los viernes, es tan TAN TAN común, y pues si, digamos que es a causa de otros ejemplos, lo admito, he formado parte de esos grupos en ocasiones, no es una dependencia a la bebida o algo así, es una reunión entre amigos donde las trivialidades son el tema principal, pero como obligación de nosequien, el alcohol debe estar allí :P, es algo completamente incomprensible... Además olvidarse un momento de cosas, personas y démas, tambien llama la atención... baaaaa ya estoy hablando demasiado... MEJOR DIFRUTA LAS VACACIONES como vienes haciendo!!! EN ALEMANIA!!! envidia de la buena! jejeje...

SALUDOS Y MUCHA SUERTE!

EDUARDO CAVIERES dijo...

HOLA, MUCHAS GRACIAS PO ESCRIBIR ESTO QUE DISFRUTO TANTO.

SALUDOS DE EDUARDO CAVIERES.

El Padrino69 dijo...

Como vengo por primera vez es bueno saber que esta de regreso y que es bastante generoso al compartir con nosotros sus viajes y vivencias.

Cuidese que vendre por aqui a menudo!!!!!!!!

Ártemis Sublime dijo...

Hola Yayo! Qué bueno tener noticias suyas, se ha sentido tremenda su ausencia!
Me alegro que haya disfrutado. Esperamos su regreso con todo gusto!

Un abrazo!

de Vicente dijo...

Qué bien tenerte de vuelta Salvador. Siempre es agradable pasarse por aquí a leer y a comentar, a saber un poco más de tus viajes y tus anécdotas.

Me alegro de que tu estancia en Alemania fuera tan gratificante, espero que lo pases igual o mejor en tu tierra natal, Valencia.

Un abrazo fuerte, Dani.

Eulalia dijo...

¡Yayo!
Cortas vacaciones te permites, aunque las has aprovechado bien...
Un beso.

Yayo Salva dijo...

Virgen: Tus visitas siempre me dejan un aroma muy peculiar.
Un beso.

Aristóteles: Muchos esperábamos tu regreso. Estaré pendiente, aunque de vacaciones. Un abrazo.

Montanito: Lo del Super-8 está chungo. Ya no se fabrica, me dicen.

Luiscreek: Bueno, para eso son las vacaciones.

Marga: A mi paso por Madrid para cambiar de maleta no he podido resistir la tentación de contaros algo. Un beso.

Persio: Me alhaga que se me eche de menos. Seguiré de vacaciones algún tiempo más. Saludos.

Hola eggy: Historias para contar...

Hola Florecilla: El blog forma parte de mi tiempo de esparcimiento. ¿Ya en la Universidad? Un beso.

Zumo: Me acordé de ti tomando alguna, por aquellas frases tuyas en una entrada anterior, cuando hablabas de tomar copas. Un abrazo.

Horus: Estoy en el ecuador de mis vacaciones. Postearé al final.

Hola Rafa: Comprendo tu angustia sintáctica. A mí me pasó lo mismo en Alemania cuando contesté algunos correos. Y en cuanto a lo de viajar..., tú no te quedas corto. Un abrazo.

Hola Medeo: Pues tu viaje no estuvo nada mal. No comparto tus gustos por la comida rápida, pero seguro que coincidimos en la belleza de los paisajes renanos. Un abrazo.

Swirlies: Me alegra saber que mi post te ha abierto el apetito. No sé por qué me parece que estás algo delgaducho, jajaja. Un saludo.

Hola Marcos: Sí, ha sido un viaje agradable e instructivo. Ahora, unos días a descansar a mi pueblo. Un saludo.

Patricia333: Un afectuoso saludo, y gracias por seguir mis peripecias.

Hola Own a Life: Ya puestos a tener que viajar, mejor pasarlo bien. Estoy seguro de que a ti también te llegarán las oportunidades. Un saludo.

Raúl: Ya tendrás tus oportunidades. Pero búscate mejor compañía que la de este viejo. Saludos.

Hola Mr León: Compartir es lo que solemos hacer en estas páginas. Nadie mejor que tú para saberlo. Un abrazo.

Hola Hippie: Compartir es también convivir. Un saludo.

Eduardo: Nunca se habla demasiado cuando se hace con sensatez, como lo haces tú. Un saludo.

Eduardo Caviedes: Gracias a ti por leerme. Saludos.

Padrino69: Muchas gracias por la visita y bienvenido. Saludos.

Hola Ártemis: Ya ves, me fui pero no del todo. Besos.

de Vicente: Gracias por tus buenos deseos. Un abrazo.

Hola Eulalia: Bueno, no tan cortas, las vacaciones. Ahora me voy p'al pueblo. Un beso.

OperaciónMadrid dijo...

Hola,
he leído tu blog por casualidad. Ahora yo soy en Madrid para estudiar pero de origen soy de Bochum. ¿Te gusta Bochum? No es tan pequeña como tu dices. Hay mas de 370.000 personas que viven en Bochum. Saludos de Madrid donde hay mucho lluvio (creo más que en Bochum ;-) ),
Corinna

Anónimo dijo...

He entrado por casualidad en esta pagina y aunque tengo que decir que Yayo describe de un modo muy ameno su particular vision de Bochum se ha quedado por mucho corto, encuanto al tamaño de la ciudad que ya estara alrededor de las 400.000 almas.
La gente de la cuenca del rio Ruhr dedicada desde siempre a la mineria son particularmente alegres y extrovertidos, se ganan el titulo de los mas cordiales de Alemania.
La ciudad de Bochum tiene muchos atractivos.Toda la industria de la mineria y transformacion de metales pesados que en otra epoca la condeno a ser una ciudad polucionada e industrial le ha dado en la actualidad el mejor de los regalos.Todas las fabricas con sus enormes edificios de ladrillo rojo de la revolucion industrial y las fundiciones con sus tremendas estructuras y chimeneas ahora son espacios para exposiciones, restaurantes, discotecas, museos alternativos, salas de conciertos, incluso tienen en una de estas fabricas todo un parque de atracciones de principios de siglo en perfecto estado y en uso ...solo decir que comparando la extension de Nueva York con la misma extension en la cuenca del Ruhr ,los alemanes tienen mas arte , cultura y espectaculos por metro cuadrado que la mitica ciudad de Sinatra.
Ademas del musical mas representado de la historia y creado para la ciudad de Bochum. El musical Starlight Express de Andrew Lloyd Webber con un fascinante excenario movil y todo un edificio creado expresamente para su representacion. Se representa practicamente todos los dias del año y el lleno es total a pesar de que los precios no son baratos.
En Bochum hay muchos buenos restaurantes para deleitar el palaladar, como ha existido una fuerte inmigracion de mano de obra para las minas desde Turquia y Grecia estos se llevan la palma en cuanto al numero, pero se pueden encontrar comidas de todo el mundo. Los de Bochum tienen el buen gusto de apreciar las cocinas de paises exoticos.
Particularmente agradezco que ellos tengan entre una de sus comidas mas populares el Currywurst exquisita salchicha con salsa de curry picantita que puedes comer por la calle y le ha dado fama a la ciudad en toda Alemania.Calienta mas el cuerpo que una estufa y te invita a beber mas de una cerveza, la Fiege por supuesto la que se fabrica en Bochum.
Acabo de regresar de Bochum y apesar de ser mi tercera visita en dos años me queda mucho por ver.